top of page

42.195



Una maratón consiste en correr una distancia de 42.195 km. Cuando empecé a trotar hace 2 años, nunca me imagine estar pensando en correr esta distancia algún día. Media maratón en ese entonces, 21.097 km, era ya demasiado como para imaginarlo, y 10km era todo un reto.

Si miramos la historia, inicialmente todos los maratones eran masculinos. Las carreras femeninas comenzaron en la década de1970. El maratón femenino fue introducido en el calendario olímpico por primera vez en los juegos olímpicos de los ángeles en el año 1984, dos años antes de que este pechito tocará tierra.


Desde que somos concebidos, desde la mente, el primer pensamiento de deseo que conduce a que dos seres se unan y creen a otro, EXISTIMOS. Somos pensados, llegamos al universo con una forma determinada, unas condiciones, y un espíritu que nos acompañará en el gran camino de la vida, de lo terrenal y tangible, aunque al mismo tiempo, tan efímero. Un sueño desde que empieza a crearse cada parte de lo que somos, pero, ¿de donde viene nuestra alma? De lo desconocido pensaría yo, de lo oculto, de aquello que esta en otros planos y no es perceptible a nuestra dimensión mental humana.


Somos entonces determinados por un género, creados como hombre o mujer. Aunque seamos uno de los dos en cuanto a las características físicas que nos definen, somos los dos, tenemos de ambos la mejor ración para equilibrarnos como un todo, con un poco de blanco y negro, encerrados en un círculo que nos conforma con lo mejor de ambas partes.


La única realidad que se oculta detrás de todo lo que existe, es la mente. El universo en si es una creación mental. En este momento, lo que vemos, las palabras, todo lo que nos rodea es un sueño. Cuando despertamos, vemos el sueño de una forma más lineal, cuando dormimos, nos permitimos volar y soñar, aunque en ambos, estemos soñando. Somos grandes receptores de toda la información que nos llega a través del mundo sensorial, y empezamos a crear nuestro propio micro universo, basándonos en todos los recuerdos ancestrales, y en los sueños de nuestros seres progenitores, y de todo lo que nos rodea, nos afecta y nos envuelve en este plano que llamamos VIDA.


Llegamos a habitar un planeta, donde otros antes que nosotros, crearon este gran sueño. Un lugar con reglas ya establecidas, con parámetros concretos, con una forma de vivir determinada, y con grandes acuerdos establecidos. Con una rigidez que nos dice como vivir, como actuar, que hacer, como comportarnos.


Aunque no escogimos donde nacer, sabemos que estamos ahí por algo. Nadie te pregunto antes de venir que tipo de familia querías, cuales iban a ser tus cualidades físicas, y como querías que fuera tu forma de ser.  Pero si podemos estar seguros que al llegar a donde nos fue permitido llegar, tenemos un destino, una misión en este espacio de tiempo que nos toca, para despertar y conectarnos a partir de nuestra alma.


Y es así, como sin importarme si era demasiado pequeña, con piernas cortas, delgada o gorda, de piel blanca… empecé a correr. Al principio era demasiado duro como para entender porque la gente lo hacia, el aire era difícil de controlar, me dolía cada músculo al día siguiente, y por más que recorriera “mucho”, porque al empezar un kilometro parece una eternidad, era difícil pensar que iba a mejorar en este deporte.


Pero el habito y la dedicación hicieron que poco a poco le cogiera un cariño, a cada paso que daba, que ya no concibo no pensar en trotar. Sería como quitarle a mis días una parte muy importante, porque no solo lo he tomado, al igual que me pasa con la natación y el ciclismo, como un entrenamiento de mejora y disfrute continuo, si no además, como un momento de conexión y meditación. Mientras corro, o devoro km en bicicleta, o nado y controlo la respiración, puedo resolver todo tipo de situaciones, desbaratar y volver a armar el mundo en solo cuestión de minutos. Hoy en día, es más fácil alejarnos y desconectarnos cada vez más de nosotros mismos, con todo tipo de tecnologías… yo prefiero meditar y pensarme. El pensarse es importante, para conocerse, para aprender a estar con uno mismo. Igual al final, vinimos solos y partiremos solos de este mundo. El nacer y morir, aunque opuestos, son un mismo todo mental.  Si uno es capas de crear un silencio interno, encuentra un campo de miles de posibilidades, logrando que en el dialogo interior se logre ser coherente con los propósitos que deseamos. Al pensar, creamos intensiones, que se convierten en actitudes y comportamientos, y finalmente, en hechos. Con la mente es como creamos grandes cosas. Con la mente es que uno, creería yo, logra terminar grandes recorridos, porque aunque es importante físicamente una preparación, la mente nos lleva hasta donde queramos llegar.


Aunque estemos determinados por ciertos efectos, podemos cambiarlos, transformarlos, moldearlos, podemos dominar nuestras cualidades, podemos dirigir nuestra vida, y verla con los ojos que queramos.


Por eso no pienso mucho en mis cualidades físicas y si estoy hecha o no para trotar. Todos somos iguales y podemos construir y lograr lo que queremos, solo que tenemos diferentes herramientas y el aprendizaje está, en saber utilizarlas y encaminarlas a lo que buscamos.


Todo esto para decir, que de hoy en un mes, el próximo 23 de marzo, espero terminar mi primera maratón, solo como reto personal… porque quien sabe si me quede gustando, o simplemente me quede en medias distancias. Pero que la termino así sea una vez en mi vida, la termino… febrero 24 de 2014.

 
 
 

Comentarios


​© 2025 deportivamente

bottom of page